Dos pueblos fundados alrededor de los años 1200, Berlín y Cölln, se unieron en 1307 formando una sola ciudad de 7.000 habitantes que conservó el nombre de Berlín.
La ciudad entra en la historia en 1415, cuando es elegida capital del estado de Brandeburgo, entonces una de las múltiples principalidades del mosaico que era el Sacro Imperio Romano Germánico.
En 1759, Prusia Oriental estaba en poder de los rusos que habían tomado Berlín en el marco de la Guerra de los Siete Años.
Por ser Brandenburgo parte del reino de Prusia, Berlín se convirtió en capital del Imperio alemán (en 1871) cuando Prusia logra la unificación de Alemania, tras derrotar primero a Austria en la guerra de las Siete Semanas (1866) y luego acabar con el imperio de Napoleón III al derrotar a su ejército en la Guerra Franco-prusiana. Desde entonces experimentó un considerable aumento demográfico, pasando de 824.484 habitantes en 1871 a 1.888.313 en 1900 y 4.024.165 en 1925. La ciudad se convirtió en un referente cultural, arquitectónico y centro financiero no sólo de Alemania, sino de toda Europa.
Capital durante la Alemania nazi, la ciudad alcanzó en 1939 su máximo demográfico con 4.338.756 habitantes y se planificaron obras que no se llevarían a cabo nunca. Berlín fue totalmente destruida por los bombardeos que precedieron a la conquista de la ciudad, efectuados por el ejército Rojo al final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945. Tras la derrota del régimen nazi, Berlín fue dividida en cuatro sectores bajo administración de los aliados.
En 1948, los tres sectores occidentales (Berlín Oeste) se reunifican (creación de la República Federal de Alemania, RFA) y la URSS replica con el bloqueo de su sector de la ciudad y la creación de la República Democrática Alemana (RDA) en 1949, con capital en Berlín Este. Este bloqueo fracasa gracias al puente aéreo mantenido por las fuerzas occidentales desde la RFA.
Imagen:Berlin Wall graffiti and death strip.jpg
El muro de Berlín.
En 1961, la RDA construye un muro para separar las dos partes de Berlín, y de hecho para aislar Berlín oeste de toda la RDA, con el fin de acabar con la emigración de alemanes del este hacia el oeste. Muchos berlineses del oeste también se fueron de la ciudad, sea por sentimiento de inseguridad o por razones económicas: la ciudad aislada en territorio enemigo, aunque masivamente subvencionada, no podía ofrecer las mismas oportunidades que el resto del país. Lo que explica en parte la franca disminución de la población: antes de la guerra, la ciudad tenía cuatro millones y medio de habitantes. En 1963, el presidente de Estados Unidos John F. Kennedy visitó Berlín Occidental, donde ofreció todo el apoyo de EE.UU. al pueblo berlinés y afirmó que estaba dispuesto a defender a cualquier precio la libertad de esa ciudad dividida. Su famoso discurso terminó con la célebre frase: "ICH BIN EIN BERLINER" ("Yo soy berlinés").
El muro de Berlín cae el 9 de noviembre de 1989 al aceptar el gobierno de la RDA la libre circulación de los ciudadanos entre las dos partes de la ciudad. Casi un año después desaparece la RDA, anexionada de hecho a la RFA, que traslada su capital de Bonn a Berlín en 1990, dando con ello ingreso en la UE a la población de la desaparecida república.
Como se puede apreciar, la historia de Alemania se confunde con la de Berlín.